El 23 de Enero daba comienzo en la Feria de Muestras de Zaragoza la 7º Edición del Motorshow Zaragoza, primer evento automovilístico del año.
Los aficionados acudíamos sin mucha esperanza de cambio respecto de los dos últimos años, en cuanto a organización y la presencia de preparaciones de calidad, pero con la ilusión de ver caras conocidas, motivo suficiente para acudir un año más a esta concentración.
Nada más llegar se cumplían nuestras sospechas, “más de lo mismo”, sentimiento latente conforme iba pasando el tiempo de estancia en los diferentes pabellones.
Pero vamos a ver lo positivo del evento, que aunque fue menos que en anteriores ediciones, no es poco.
Comenzamos con lo más destacado del pabellón de Tuning Profesional.
Como se puede apreciar en la galeria mostrada al final , muy pobre. Se echan de menos los stands y los espectáculos de antaño.
Ya centrados en la concentración tuning …. mmm … Como decirlo. Es para plantearse seriamente el año en el que vivimos, la mayoría de gente sigue anclada en los 90.
Por otra parte esto hace valorar todavía más el apartado VAG, de la concentración. Mal denominado, por cierto.
Coches bastante atractivos. Una bonita mezcla entre los ya conocidos y los nuevos que se presentaban casi por primera vez “en sociedad”, como el increíble Bmw de Leo, un Passat VR6 con llantas Mercedes, el Mx5 y C2 de Dito-Plus, un precioso Passat negro con llantas Schmidt TH Line… entre otros.
Con fotos de por medio sobran las palabras, ahí van.
